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martes, 12 de abril de 2016

Te doy gracias













Y en aquel día dirás:

Te doy gracias, oh Señor,
porque aunque estabas airado conmigo,
se ha apartado tu ira
y me has consolado.
He aquí, Dios es mi salvador,
confiaré y no temeré;
porque mi fortaleza y mi canción es el Señor Dios,
El ha sido mi salvación.
Con gozo sacarás agua
de los manantiales de la salvación.
Y aquel día dirás:
Dad gracias al Señor, invocad su nombre,
haced conocer entre los pueblos sus obras,
haced recordar que su nombre es enaltecido.
Cantad alabanzas al Señor, porque ha hecho cosas maravillosas;
sea conocido esto por toda la tierra.

Clama y grita de júbilo, habitante de Sión,
porque grande es en medio de ti el Santo de Israel.
                                                               (Isaías 12:1-6)

martes, 7 de abril de 2015

Mis caminos





















Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos,
ni vuestros caminos mis caminos —declara el Señor.
Porque como los cielos son más altos que la tierra,
así mis caminos son más altos que vuestros caminos,
y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
(Isaías 55: 8-9) 

domingo, 2 de noviembre de 2014

Me regocijaré

17 


Aunque la higuera no eche brotes,
ni haya fruto en las viñas;
aunque falte el producto del olivo,
y los campos no produzcan alimento;
aunque falten las ovejas del aprisco,
y no haya vacas en los establos,
18 
con todo yo me alegraré en el Señor,
me regocijaré en el Dios de mi salvación.
19 
El Señor Dios es mi fortaleza;
El ha hecho mis pies como los de las ciervas,
y por las alturas me hace caminar.
(Habacuc 3:17-19)

lunes, 27 de enero de 2014

A ti levanto mis ojos

A ti levanto mis ojos,
¡oh tú que reinas en los cielos!
He aquí, como los ojos de los siervos miran a la mano de su señor,
como los ojos de la sierva a la mano de su señora,
así nuestros ojos miran al Señor nuestro Dios
hasta que se apiade de nosotros.
 Ten piedad de nosotros, oh Señor, ten piedad de nosotros,
porque muy hartos estamos de desprecio.
 Harta en extremo está nuestra alma
del escarnio de los que están en holgura,
y del desprecio de los soberbios.

                                                                                            (Salmo 123:1-4)

lunes, 16 de diciembre de 2013

Un poco más de tiempo




 

Si alguno me sirve, que me siga; y donde yo estoy, allí también estará mi servidor; si alguno me sirve, el Padre lo honrará.

(Juan 12:26)

Y todo lo que pidáis en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré.
 Si me amáis, guardaréis mis mandamientos.  Y yo rogaré al Padre, y El os dará otro Consolador  para que esté con vosotros para siempre;   es decir, el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque ni le ve ni le conoce, pero vosotros sí le conocéis porque mora con vosotros y estará en vosotros.  No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.   Un poco más de tiempo y el mundo no me verá más, pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis.

(Juan 14:13-19)

jueves, 24 de octubre de 2013

Tú lo verás

Apártate del mal y haz el bien,
y tendrás morada para siempre.
 Porque el Señor ama la justicia,
y no abandona a sus santos;
ellos son preservados para siempre,
pero la descendencia de los impíos será exterminada.
Los justos poseerán la tierra,
y para siempre morarán en ella.
La boca del justo profiere sabiduría
y su lengua habla rectitud.
La ley de su Dios está en su corazón;
no vacilan sus pasos.
 El impío acecha al justo
y procura matarlo.
 El Señor no dejará al justo en sus manos,
ni permitirá que lo condenen cuando sea juzgado.
Espera en el Señor y guarda su camino,
y El te exaltará para que poseas la tierra;
cuando los impíos sean exterminados, tú lo verás.


(Salmo 37:27-34)

lunes, 5 de agosto de 2013

Por tu voluntad


 Digno eres, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria y el honor y el poder, porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.
 
(Apocalipsis 4:11)

martes, 14 de mayo de 2013

A las profundidades del mar

 
¿Qué Dios hay como tú, que perdona la iniquidad
y pasa por alto la rebeldía del remanente de su heredad?
No persistirá en su ira para siempre,
porque se complace en la misericordia.
  Volverá a compadecerse de nosotros,
hollará nuestras iniquidades.
Sí, arrojarás a las profundidades del mar
todos sus pecados.
 
(Miqueas 7:18-19)